Avalancha o bola de nieve: cómo salir de deudas en Chile
Por Juan Pablo Reyes · Publicado: 7 de septiembre de 2026
Si tienes plata comprometida en más de una tarjeta —banco, casa comercial, algún avance en efectivo— la pregunta no es si puedes pagar el mínimo de todas (probablemente sí), sino a cuál le metes el excedente cada mes para realmente bajar el saldo total. Hay dos métodos con nombre: avalancha y bola de nieve. Ninguno es magia, los dos parten del mismo primer paso: ordenar la deuda real.
Paso 1: ordena tus deudas en una tabla, no en la cabeza
Antes de elegir método necesitas tres números por cada deuda: el saldo que debes hoy, la tasa de interés mensual (o el CAE anual) y el pago mínimo que te exigen. Este es un caso real de alguien con tres frentes abiertos: una tarjeta de casa comercial, una tarjeta de crédito bancaria y un avance en efectivo pedido en un mes apretado.
| Deuda | Saldo | Tasa mensual aprox. | Pago mínimo |
|---|---|---|---|
| Tarjeta CMR Falabella | $850.000 | 3,8% (~56% anual) | $85.000 |
| Tarjeta de crédito Santander Visa | $1.200.000 | 2,3% (~31% anual) | $120.000 |
| Avance en efectivo (mismo banco) | $400.000 | 3,0% (~43% anual) | $60.000 |
Total: $2.450.000 en deuda, $265.000 de pago mínimo mensual. Las tasas de tarjetas de casas comerciales en Chile suelen ser más altas que las de tarjetas bancarias, y los avances en efectivo casi siempre cobran más caro que una compra normal en la misma tarjeta —revisa el CAE que te informa cada emisor, no el interés que aparece en la letra chica del comercial.
Método avalancha: ataca primero la tasa más cara
La regla es simple: pagas el mínimo de todas las deudas y todo el excedente que te quede lo mandas a la deuda con la tasa de interés más alta, sin importar cuánto saldo tenga. En el ejemplo, eso es la CMR Falabella al 3,8% mensual. Una vez que esa se termina, el excedente completo (mínimo + lo que liberaste) pasa a la siguiente más cara, el avance en efectivo, y así hasta la última.
Supongamos que esta persona puede destinar $250.000 extra al mes además de los mínimos. Solo en el primer mes, la CMR Falabella genera $32.300 de interés, el avance $12.000 y la tarjeta Visa $27.600: en total $71.900 que se te van en puro interés antes de tocar el capital. Con avalancha, ese excedente golpea primero la línea que más interés genera, así que cada mes que pasa el total de interés que pagas baja más rápido que con cualquier otro orden.
La ventaja de avalancha es matemática: es el orden que minimiza el interés total pagado hasta que quedas en cero. La desventaja es sicológica: si la deuda más cara también es la más grande (como en este caso), vas a tardar varios meses en ver que una tarjeta llega a $0, y eso puede desanimar a alguien que necesita ver avances concretos para seguir el plan.
Método bola de nieve: ataca primero el saldo más chico
Acá el orden no lo define la tasa, lo define el saldo. Pagas el mínimo de todas y el excedente va a la deuda más pequeña en pesos, sin mirar cuánto interés cobra. En el ejemplo, eso es el avance en efectivo de $400.000: con $250.000 extra más el mínimo de $60.000, ese avance queda pagado casi por completo en el segundo mes. Esa tarjeta o línea que llega a $0 primero es el punto del método: da una victoria rápida y concreta, que es lo que mantiene a la mayoría de las personas cumpliendo el plan más allá del primer mes.
El costo de esa motivación es interés adicional: como la CMR Falabella (la más cara, 3,8% mensual) sigue con saldo completo mientras pagas el avance, acumula más interés del que acumularía si le hubieras metido el excedente desde el mes uno. En deudas de este tamaño y con esta diferencia de tasas, esa diferencia puede llegar a ser de cientos de miles de pesos entre el primer y el último mes del plan, dependiendo de cuánto te demores en total.
¿Cuál te conviene?
No es una pregunta de cuál método es mejor en abstracto, es de qué necesitas tú para no abandonar el plan a mitad de camino.
- Elige avalancha si las diferencias de tasa entre tus deudas son grandes (como CMR al 56% anual versus una tarjeta bancaria al 31%) y confías en que vas a sostener el plan aunque no veas una deuda en cero los primeros meses.
- Elige bola de nieve si ya intentaste ordenar tus deudas antes y se te fue el foco a mitad de camino, o si tienes muchas deudas chicas dispersas y necesitas ver una cerrada pronto para no soltar el plan.
- Elige un híbrido si tienes una deuda chica y carísima a la vez (por ejemplo, un avance en efectivo pequeño): pagarla primero cumple los dos criterios y no cuesta casi nada en interés extra.
Antes de elegir método, revisa esto
Ningún método sirve si no partes con el diagnóstico correcto. Tres cosas que hay que resolver antes de mandar el primer peso extra a una deuda:
- El pago mínimo no es gratis. Pagar solo el mínimo de una tarjeta con interés rotativo significa que el saldo casi no baja: buena parte de esa cuota es puro interés. Si estás pagando mínimos en varias tarjetas hace meses y el saldo total no se mueve, ese es el síntoma de que necesitas un plan, no más tiempo.
- Los avances en efectivo casi siempre son la deuda más cara que tienes, aunque no lo parezca porque el monto es chico. Revisa el CAE antes de asumir que tu tarjeta de casa comercial es la más costosa.
- Si el mínimo combinado ya no te alcanza con tu sueldo, avalancha y bola de nieve dejan de aplicar: ahí la conversación es repactar con el banco o la casa comercial antes de que la deuda pase a cobranza, que es un problema distinto y más urgente.
El punto de partida real para cualquiera de los dos métodos es tener claro, en un solo lugar, cuánto debes en cada tarjeta, a qué tasa y cuánto llevas pagado. En Penso puedes registrar cada deuda con su tasa y su cuota, y la función de salir de deudas simula ambos métodos con tus montos reales para que compares cuánto interés total pagarías con cada uno antes de comprometerte a uno.
Si además vienes de revisar en qué se te va la plata mes a mes, el punto de partida lógico es un presupuesto por categorías que te diga cuánto excedente real tienes disponible cada mes para destinar a este plan —sin ese número, tanto avalancha como bola de nieve son solo teoría.
Cualquiera de los dos métodos que elijas, la parte que de verdad importa no es el orden en que atacas las deudas: es que definas un excedente fijo, se lo mandes a una sola deuda a la vez y no vuelvas a usar esa tarjeta mientras la estás pagando. El método es la estructura; sostenerlo mes a mes es lo que efectivamente baja el saldo a cero.